Cadena de ‘memes’

Con vuestro permiso, hoy voy a romper la dinámica del blog y, como excepción, no hablaré de política.

Un gran amigo me comentó hace algunas semanas que había leído, en varios de los blogs de divulgación científica que sigue con asiduidad, una curiosa cadena consistente en destacar diez libros que, por diferentes motivos, sean importantes para el autor. Me pareció una buena idea y decidí incorporarlo a este pequeño rincón de la Web, de modo que aquí os dejo mi particular cadena de ‘memes’ (desconozco por completo la etimología y significado de tal nombre). Espero que en alguno encontréis una buena recomendación para estos días de verano tan propensos para ese plan tan genial que es la suma de una butaca, una sombra y un libro.

I. Un libro que cambió mi vida

Es difícil, siendo tan joven, citar un libro que realmente haya supuesto un vuelco semejante. Aunque una parte fundamental de mi vida descansa sobre la literatura, lo cierto es que aquello que rige (y, Dios mediante, seguirá rigiendo) mi vida, que es en esencia la política, no lo encuentro en los libros. Si bien he leído muchos en esta temática, ninguno ha alcanzado de momento este nivel del que hablamos.

Porta de Alatriste I

Pero parece obligado no empezar esta cadena rompiendo el primer eslabón, de modo que traigo a mi memora una noche de hace, al menos, ocho o nueve años. Estoy tumbado sobre la alfombra gris del salón de la casa de mis abuelos maternos y acabo de empezar un libro -por recomendación de esa mano experta para todo que fue mi abuelo- que me impresionó tanto que fue tras acabarlo cuando comencé a vislumbrar que la literatura campaba mucho más lejos de mi entonces obsesiva pasión por un joven mago con gafas. El libro en cuestión es El capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte y su hija Carlota, continuado en varios ejemplares más. Aún recuerdo su comienzo, por haberlo leído decenas de veces aquella noche antes de decidirme a seguir, y creo que no lo olvidaré jamás: “No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente. Se llamaba Diego Alatriste y Tenorio”.

II. Un libro que tuve que leer más de una vez

El Diario de Ana Frank. Y aún me queda, al menos, otro intento, porque a día de hoy he sido incapaz de llegar al final. No obstante, y como el inspirador de esta entrada, he de mencionar también El Señor de los Anillos. En unas circunstancias muy similares al sempiterno Capitán; no pude con La Comunidad del Anillo a la primera, pero cayó sin remisión junto a sus dos compañeras en muy pocas semanas algunos años después.

Portada de Los Pilares de la TierraSin embargo, son muchísimos los libros que he leído en más de una ocasión. Hace un par de años, preparando el cuestionario rápido para el cierre de una importante entrevista para el Páginas Escolares, ideé la siguiente cuestión: “Ese libro que ha leído tantas veces y que leerá otras tantas”. Lo que son las cosas: un año más tarde yo mismo, como entrevistado, recibí la misma pregunta porque se había establecido ya para todas las entrevistas de la revista. Y, de nuevo lo que son las cosas, mi respuesta hubo de ser la misma que la que había dado el primer entrevistado que me la respondiera a mí. Se trata de Los Pilares de la Tierra, de Ken Follet.

III. Un libro que me llevaría a una isla desierta

Me parece una tortura completamente inmerecida desterrarme a una isla desierta con solo un libro. No obstante, se me ocurre El Mundo de Sofía, de Jostein Gaarder. No lo he atacado nunca pero tengo la sensación de que me duraría bastante habida cuenta de que la filosofía dista mucho de ser una de mis pasiones.

IV. Un libro que me hizo reír

No lo tengo que pensar más de tres segundos: Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza. Tengo que definirlo como genial. Lo he leído no más de tres veces pero en las tres he llegado a llorar de risa.

V. Un libro que me hizo llorar

Estoy convencido de que, de no ser por la masificación a la se vio sometido, con pasable adaptación al cine incluida, muchas de las personas que tanto lo han descalificado no lo habrían hecho. Se trata de El niño con el pijama de rayas de John Boyle. Lo leí cierto tiempo antes de que el gran público lo descubriera y, sobre todo y fundamental, sin tener la menor idea previa de él. Claro que lloré.

VI. Un libro que me hubiera gustado haber escrito

Quizá por lo reciente que lo tengo, digo Anatomía de un instante, de Javier Cercas. Ya me he referido a él hace un par de entradas, y lo cierto es que estoy seguro de que él habrá disfrutado enormenente escudriñando todo lo que se esconde detrás de ese Adolfo Suárez “solemne, estatutario y espectral, sentado en su escaño azul de Presidente mientras zumban a su alrededor las balas que destrozan el Hemiciclo del Congreso de los Diputados”.

VII. Un libro que aborrezco

La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón. Que nadie se equivoque; tal aborrecimiento no es literario. Simplemente viene de que, en general, no recibo sino buenas palabras de él. Yo lo he intentado leer en varias ocasiones y he sido incapaz de terminar por puro aburrimiento. Es el único libro del que tengo consciencia con el que me ocurriera esto.

VIII. Un libro que me decepcionó

La fortaleza digital de Dan Brown. Tras la polémica desatada por El Código Da Vinci, decidí leerlo. Bien, me gustó; no su rigor, no su veracidad. Me gustó su trama, su argumento y el talento de Brown como escritor de thrillers. Creo que siempre se ha sacado la obra de Brown de ese contexto: él no escribe ensayos históricos, no escribe biografías, no escribe verdades; y nadie negará que la Iglesia es la institución en todo el mundo y en toda la historia que más se presta a la fantasía literaria. Así, Ángeles y demonios es probablemente uno de los mejores thrillers literarios de los últimos años y La conspiración me enganchó enormemente (casi con toda seguridad porque aparece entre los personajes principales un senador, como villano para más interés; obviemos este hecho). Sin embargo, cuando publicó La fortaleza digital la recibí con los brazos abiertos y fue muy decepcionante. No he vuelto a leer a Brown desde entonces.

IX. Un libro que estoy leyendo

Adolfo Suárez, ambición y destino de Gregorio Morán. Biografía del ex Presidente, lo he elegido para no romper la continuidad de Anatomía de un instante. Le seguirá Winston Churchill, una biografía, de Sebastian Haffner, que finiquitará el aluvión político-histórico de este verano.

X. Un libro que quiero leer

Todos los que pueda. Desde hoy y hasta siempre.

Gracias por seguir ahí.

Anuncios

2 comentarios en “Cadena de ‘memes’

  1. Y un libro que primeramente me causó un leve sentimiento de decepción, pero que luego de meditarlo, supe que cumplía con la lógica en toda regla, pues en su título estaba la respuesta, es “En búsqueda de la felicidad” de Douglas Kennedy.
    Me acercaba al final del libro -creo que una noche no dormí por querer terminarlo-, y sin embargo, no encontraba la “felicidad” que parecía prometida en el título. Así terminé de leerlo, con cierto descontento por no haber encontrado lo que pensé que encontraría en él: “la felicidad” para los protagonistas de la historia. Días después, y en una de esas ocasiones de la vida en que uno parece iluminarse, sonríe y dice “eureka”, comprendí de lo que el autor trataba de transmitir: la lucha de cada ser, de cada persona para lograr lo que para uno significa la felicidad. No era cuestión de que ésta sea mostrada en un libro, sino del valor de buscarla, encontrándola o no, pero nunca cesar en el intento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s